El crimen y la perspectiva del tiempo

Yo soy un hombre de mi tiempo.  No soy un criminal.

Vladimir Matveyevich Ivanov

La razón abandonada y los monstruos

Si la fe en la razón abandona al hombre, en su alma se instala el miedo, como ocurre con los salvajes.  Y aparecen los monstruos.

Slava Konstantínovna Firsakova,
doctora en Ciencias Agrícolas

La institucionalidad del bandidaje

El siguiente extracto de Sándor Márai habla del bandidaje del Estado y falta de validez de sus leyes en el contexto de la imposición del comunismo en Hungría. También es lo que tristemente está pasando hoy día en México.

La sociedad se dio cuenta efectivamente de que el Estado se había transformado en una fuerza enemiga contra la cual había que defenderse de cualquier manera. Ese “Estado” -que los comunistas habían fabricado con aplicación y rapidez obstinadas- no era en realidad un verdadero Estado porque no cumplía con la función de aglutinar y cohesionar a la sociedad: todo parecía viscoso y gelatinoso, y nada estaba vertebrado, ni la esfera de poder de la autoridad ni la autoridad misma. Carecían de auténtica validez las leyes y las disposiciones reglamentarias, puesto que la ley sólo puede ser válida cuando también significa protección y no sólo agresión. Sin embargo, los ciudadanos veían que la ley ya no les brindaba protección alguna, sino que se limitaba a dar órdenes y les arrebataba lo que era suyo. Así que todos empezaron a vivir en un constante estado de alerta: trataban de defenderse del Estado como podían, porque estaba claro que en la sociedad el bandidaje se había institucionalizado.

Sándor Márai,
Tierra, Tierra.

El ser sobre quien callamos

El ser humano no solamente actúa, habla, piensa y sueña a lo largo de su vida, sino que también calla: durante toda nuestra vida callamos sobre quiénes somos, sobre ese ser que sólo nosotros conocemos y que no podemos revelar a nadie. Sin embargo, sabemos que el ser sobre quien callamos representa la verdad: ese ser somos nosotros mismos, y callamos sobre nosotros mismos.

Sándor Márai

La diversidad de la naturaleza humana

La naturaleza humana es incomprensible.  Ni siquiera puede afirmarse con certeza que un hombre sea bueno o malo, estúpido o inteligente.  No existe hombre bueno que no cometa en su vida una maldad, ni malo que nunca experimente un impulso bondadoso, ni hombre inteligente que jamás haga estupideces, ni imbécil que en alguna ocasión no actúe con inteligencia.  Por otra parte, eso confiere a la vida su carácter diverso, imprevisible, lo cual también se me antoja divertido …

Irène Némirovsky,

El caso Kurílov

Tanta mentira y tanta falsedad

¿no es terrible que exista tanta mentira y tanta falsedad en el mundo?

ella decía:

Bueno, ¿y qué?  Peor sería que fuese verdad todo lo que se dice.

Isak Dinesen,

Siete Cuentos Góticos (La cena en Elsinor)

 

La experiencia de los viejos

Qué es lo que se compra muy caro, se ofrece a cambio de nada y después se rechaza casi siempre?  La experiencia, la experiencia de los viejos.

Isak Dinesen

Siete Cuentos Góticos (El Mono)